viernes, 17 de agosto de 2012

Los pasos que daban mis sentimientos me alcanzaron.

Mientras daba pasos a mi colegio, durante el transcurso de mi viaje, cuando iba en el medio de transporte por el cual cada día viajaba, me di cuenta.

Cada día lo pensaba, no sabía si era yo, o era ella.

Pensaba muchas cosas, pero cuando pensaba, me dolía. Me dolía pensar en el amor, me dolía sentir. Durante todo este tiempo me ignoraba, pero quería pensar en ella, para no sentirme mal yo, pero aun así, el amor me hacía sentir mal. Creyendo que en esa persona encontraría la luz de mi vida, solo me di cuenta que no era así. Sería todo, menos eso. O sería eso, pero peor.

Subía, caminaba, daba pasos, recorría senderos, caminos, hogares, escuelas, tiendas, pero sin embargo, mi mente recorría recuerdos, sueños, ilusiones, que siempre llegaban a decepciones. Me dirigía siempre a mi colegio, pero mi mente siempre tomaba otro camino. Nos separabamos. 

Pensaba en el transcurso del viaje, viendo tras la ventana, viendo a la gente. Me sentaba a pensar. ¿El amor que tengo es verdaderamente amor? ¿O el camino que creí haber tomado al principio cambió? ¿Me perdí? Y tras hacerme estas preguntas, quise saber la respuesta a la interrogante que englobaba a todos mis dilemas: ¿Porqué me perdí?

Yo daba pasos para hacerme sentir feliz, pero siempre tenían que detenerme. Quería llegar juntos a nuestro destino, pero no, siempre el camino nos separaba, pero no porque se dividía en dos, sino que nuestras manos se separaban.

Las quería volver a tomar, pero no quería. Volvía a intentarlo, pero su mano se oponía. Me di cuenta que no siempre se puede estar juntos, pero no fue eso, puesto que nunca estuvimos juntos. Creí que me había equivocado de sendero, pero la verdad era otra, que ignoraba por miedo, mi cobardía se había vuelto mi enemigo.

Siempre que caminaba, lo pensaba. Era mi pasatiempo. Quizá quería sentir esos momentos en que piensas en el amor y te ilusionas y te sientes feliz de todo. Sin embargo, yo solo encontraba decepciones y me sentía mal de todo.

El amor me desconocía. Creía haberla conocido, pero no me di cuenta que todo este tiempo había querido seguir engañándome.

''Te amara, pero...''

¿Pero qué? ¿Qué había estado haciendo? ¿Me ilusioné y creí que me había hecho la vida ya? No. Yo solo quería dar lo mejor de mí, pero nunca recibí esa luz que me iluminara en mis dudas.

Te das cuenta que compartir el mismo sendero no significa que se tomen de las manos.

Giraba los ojos, para distraerme, pero ese pensamiento me perseguía, este pensamiento que me tiene ahora amenazado y por lo que ahora estoy escribiendo esto. Como el ladrón que amenaza con un arma a su victima, así el amor me amenazaba a escribir esto.

Esos pensamientos me seguían, me acosaban por donde quiera que iba. Yo nada más tenía la intención de amar, pero amar excepcionalmente, amar cada día, enamorar cada día, besarla de otra forma cada día.

No. La ilusión se volvía una decepción, me quería tapar los ojos, no quería llorar. Me había dado cuenta que todo este tiempo el sentimiento del amor solo me vacilaba. Los pensamientos me comían por dentro, me devoraban el alma, pero no eran ellos. Mis pensamientos se atrofiaron.

Quien busca, corre el peligro de encontrar. Ahora me di cuenta de este dicho.

Los sentimientos me habían alcanzado, y con ello, me hicieron ver como si se tratase de una iluminación, la realidad. Todo seguía igual. Mi realidad que creía haber mejorado solo era una ilusión.

Te amara, pero no puedo amarte. Te amo ahora solo es eso, una palabra escrita. Sin sentidos, nunca te das cuenta de esto, pero sin sentimientos, nunca te darás cuenta del significado de estas palabras. Ella lo sabía, me dolía pero ella lo sabía. Palabras son palabras, como los aviones de papel que vuelan, porque solo es un pedazo de papel que vuela.

Te amo, pero yo no puedo más. Mis sentimientos se han revelado contra mí, y la verdad que tienen razón de hacerlo, yo he provocado todo esto. Pero por amor, de esto estoy seguro.

Ha sido como un amor negligente, que no tenía la intención de dañar pero ha terminado haciendo eso.

Ahora es cuando me doy cuenta que todo ese tiempo que le dedicaba a pensar, lo podía haber invertido en vivir. Porque viviría, y no me decepcionaría.

Me alcanzaron mis sentimientos. Viendo todo el camino que caminamos juntos, me di cuenta que solo compartariamos este sendero, pero no el mismo destino. Todo este tiempo, solo había atrasado lo inevitable.

Solo deseo ser feliz...¿Será que mañana me arrepienta de ser feliz mañana y no hoy? 

No quiero nada. La señal nunca llegará, si no lo ha hecho ahora, no lo hará después.

Te amara sin embargo, pero el amor no es suficiente por irónico que parezca, por cruel que suene, por desgarrador que se sienta, el amor mal concebido es lo que reluce por su ausencia.

Te amara, pero no.

No hay comentarios:

¡Leer no hace daño!