lunes, 1 de octubre de 2012

Una luz así de pequeña.

Luz pequeña y brillante,
hazte aparecer por delante,
quiero apreciar tu brillo elegante.

Allá hay más oscuridad,
no más allá de mi realidad,
brilla y resplandece día y noche,
a toda mi identidad haces derroche.

Ese sonidito que haces al volar,
ese sonido que me hace ilusionar. 

Son pequeñas frecuencias,
de silencios y suaves carencias,
me hacen pensar felices incoherencias.

Lucecita que parpadea,
lucecita que a veces marea.
Ven aquí y haz presencia,
que quiero sentir tu esencia.

Eres esa cosita que aparece y desaparece,
y estás cuando un mal me acontece,
te muestras cuando mi vida adolece.

Lucecita que siempre estás ahí, 
yo sé que me escuchas allí.
no te escondas de mí.

Soniditos que me hipnotizan,
contigo esos dilemas ya no me aterrorizan.

Invaden mi mente de recuerdos gratos,
me has dicho que tengo sentimientos innatos ,
cuánta tendré que decirte que me haces falta,
no me eches en cara lo de aquella falta.

Luz pequeña sobre mi cabeza,
luz pequeña que me mira con rareza,
eres el brillo del momento,
aún también del lamento.

No olvides aquella vez,
te vi por primera vez,
no finjamos que no sabemos,
¡aceptemos y recordemos!

Brillante Luz pequeñita,
pequeñita pequeñita,
así de chiquita.

Tanto como la felicidad misma,
tanto como efímera con la vida misma,
lucecita de la vida,
alegría medida.
No tanta para olvidar aquello,
el cual soy triste por ello.

Luz pequeña de esperanza,
sigue en frente de mí y danza,
te lo pido de manera cortés,
quiero recordar que hay un después.

Luz dulce vida de energía,
luz de vida que da alegría,
no me hagas que me ría.


No hay comentarios:

¡Leer no hace daño!